Por Dr. Bernardo Marinatti
Imaginemos por un momento que estamos en una playa, vemos a una persona que se está ahogando y que pide auxilio. Tenemos por lo menos tres alternativas, una de ellas es tirarse al agua para rescatarlo poniendo en riesgo la propia vida pero, con el altruista objetivo de salvar al bañista.
Otra opción es hacer como que uno no ve a quien se esta ahogando. Esta opción si es observada por alguien hace que revista de por si un delito. Si nadie lo ve, solo queda en la conciencia del observador.
La tercer opción sería ir a buscar ala bañero, esta es la opción correcta. De esta manera se aumentan las posibilidades de salvar al bañista, desaparece el peligro para el observador y si sale bien, cada cual cumplió su función como debe ser. Ahora, si habiendo avisado al bañero, este se niega a brindar ayuda, nos quedamos tranquilos con la sensación del deber cumplido? Intentamos salvarlo nosotros? Buscamos mas ayuda?. Si nos quedamos tranquilos, no es como hacer lo mismo que en la opción anterior pero en complicidad para tener a alguien a quien echarle la culpa o en quien delegar responsabilidades?.
Cuando la ex ministra de Salud vio el problema de la gripe “A” e informo como dice, fue correcta su decisión de sumarse al silencio en complicidad a sabiendas que solo su voz o su silencio desde el Gobierno es la autorizada para temas que tienen que ver con la salud?
Es claro que la ministra sabia que renunciaba después de las elecciones si es cierto lo que ella misma declara, que estaba consciente de lo que sucedía con la gripe “A”, que lo informo y que no fue escuchada.
Una de las preguntas obligadas a esta hora es: no se dio cuenta la ex ministra de lo que iba a hacer el Gobierno con respecto a la gripe “A” luego de su renuncia?. Parece claro que si el Gobierno tomara luego de las elecciones e inmediatamente después de su renuncia, las indicaciones que antes le negó sin dejar pasar por lo menos una semana(esperando un cambio en la realidad epidemiológica), queda al descubierto que era consciente que la ex ministra tenía razón y que nos dejaron sin políticas de salud por quien sabe que otras Políticas.
Esto no es contra la ex ministra, no tiene sentido ya, pero si es un ejemplo de los efectos que tiene la política cuando no se la entiende como herramienta para mejorar la realidad de todos.
Entender esto si tiene sentido para quienes tienen hoy la responsabilidad de gobernarnos y de legislar en nuestro favor.
